El estudio de los papiros
Entrevista con el profesor Adam Lukaszewicz, del Centro de Papirología en la Universidad de Varsovia Beata | Sikorska-Dutka | Gazeta Wyborcza

El papirólogo Girolamo Vitelli ( 1849/1938)

El Centro de Papirología de Varsovia, del Instituto de Arqueología de la Facultad de Historia, es el único de este tipo en toda la parte de Europa central y del este. El papirólogo se asocia por lo regular, con alguien que se pasa muchas horas sentado en una mesa intentando descifrar jeroglíficos. Pero, a pesar de lo que la mayoría de las personas piensan, los papirólogos no siempre descifran jeroglíficos.
La esfera de la papirología son los papiros del período greco-romano, es decir, desde el año 332 antes de Cristo, cuando Alejandro de Macedonia conquistó Egipto, hasta el año 642 de nuestra era cuando comenzó el período árabe. Los papirólogos se ocupan de los documentos realizados durante este milenio, en el cual el griego era la lengua oficial en Egipto. En la arena de Egipto se han conservado miles de papiros que actualmente se encuentran guardados en museos y colecciones de todo el mundo. Hasta ahora se han publicado varios miles de escritos, los cuales ya forman una biblioteca bastante grande.

El papirólogo, que a la vez es filólogo e historiador, descifra tanto los textos de literatura como los que se refieren a documentos: cartas privadas, actas de nacimiento y de defunción, contratos de compra-venta y muchos otros. Y hay que saber que en el antiguo Egipto la burocracia era muy desarrollada. Además, se escribía no sólo en papiros, sino también en trozos de ollas de arcilla rotas. La papirología también se ocupa del estudio de estos materiales. ¿Cómo llega el papiro a sus manos? Los arqueólogos, hasta el día de hoy, encuentran papiros en Egipto. Si en los equipos arqueológicos hay algún papirólogo, inmediatamente pueden realizarse trabajos de investigación y conservación. Los papiros provienen de diferentes lugares, de ruinas de casas, de tumbas y también de basureros. Los egipcios, igual que nosotros, desechaban los documentos innecesarios. En ocasiones las momias de animales sagrados eran disecados junto con papiros, se conocen hallazgos de papiros en momias de cocodrilo. También se han encontrado fragmentos de papiros con escritos en el llamado cartonaje, es decir, en la envoltura de momias humanas, realizado de un producto de papiros viejos parecido al cartón. Si el cartonaje no presenta ningún valor artístico especial, entonces los científicos intentan separar sus capas. ¿En qué consiste su trabajo con un papiro? A pesar de un conocimiento obvio del alfabeto griego, el papirólogo, al leer el texto, tropieza con muchas dificultades que conciernen no sólo al idioma y la escritura (itálica, abreviaturas, faltas gramaticales) sino también al estado en que se encuentra el papiro, que muchas veces está en trozos o comido por bichos (dicho sea entre paréntesis, hubo diferentes categorías de papiros, empezando con uno liso de buena calidad, hasta el papiro que ya en la antigüedad fue llamado «de embalaje»).

 
Excavación de un papiro en Oxyrhinchus, el bajo Egipto. A parte de conocer el tratamiento técnico y filológico, al papirólogo se le exige también el conocimiento substancial tanto de arqueología como de historia, el conocimiento de la realidad en la cual fue creado el texto, Esto es importante, ya que la papirología consiste no sólo en leer, sino también, en comentar los papiros y a veces ocurre que las interpretaciones de un escrito son totalmente distintas.
Hay que subrayar que el papirólogo, por lo general, no es especialista sólo en textos escritos en papiros o trozos de ollas. algunos de nosotros se ocupan también de la epigrafía, ciencia de las inscripciones grabadas en piedra o en paredes de edificios. Investigamos también otras fuentes históricas. Hace un mes ha vuelto de Egipto… Los papirólogos con frecuencia participan en los trabajos del Centro de Arqueología Mediterránea de la Universidad de Varsovia en el Cairo. Es una tradición que se remonta a las excavaciones polaco-francesas en Edfu, antes de la guerra. Desde hace tiempo, colaboro con la misión polaca de arqueología en Alejandría. Desgraciadamente, en Alejandría nunca se han encontrado papiros, pero allí hay inscripciones de otros materiales, su estudio ya no es la papirología, sino una rama afín, la epigrafía. Recuerdo que en Tebas, en la tumba de Ramses VI, en el Valle de los Reyes, dedicaba mis tiempos libres a leer inscripciones en las paredes del sepulcro de roca, dejadas allí por los antiguos turistas.

 

Sí, el sepulcro fue tallado en la roca en el siglo XII a. C., y en el período romano y bizantino (30 antes de nuestra era-642 de nuestra era), era conocido y visitado por los turistas. La ruta turística en la Tebas de aquel entonces, iba desde los templos de Amón, en el actual Karnak y Luxor, hasta la orilla occidental de Nilo, donde los turistas visitaban, entre otros monumentos, los Colosos de Memnon ( uno de ellos cantaba al amanecer), los templos de Ramses II y III, el de la Reina Hatsepsut y tumbas de los faraones en el valle de los Reyes.
En la tumba de Ramses IV se ha conservado la mayor cantidad de estas inscripciones, ya que en la antigüedad se opinaba que ésta era la tumba de Memnon, héroe de la Iliada, identificado por los griegos con un rey egipcio. Todo este asunto lo explico más detalladamente en mi reciente publicación. ¿Hay ahí inscripciones, como por ejemplo: «Aquí estuvo Juan»? Algo parecido, por ejemplo: «Yo, Apollonios, he visto y he admirado». Pero también hay unos escritos más largos, en verso y en prosa. Se han conservado más de mil inscripciones. La tumba fue visitada, entre otros, por dignatarios que desempeñaban unos cargos importantes en la administración pública, y también numerosos turistas de fuera de Egipto. Probablemente trataban su visita a la tumba como una peregrinación religiosa a la tumba de divino Memnon.

Estas inscripciones quizás son menos ricas en cuanto al contenido, en comparación con los papiros, pero también contienen información muy preciada. Creo que sólo una investigación de diferentes fuentes, en todos sus aspectos, puede darnos una imagen completa del mundo de la antigüedad. Pero, ante todo, son los papiros los que permiten mirar desde cerca al hombre de hace milenios, mirar sus aspectos psíquicos y conocer sus cuestionamientos. La papirología no es una rama exótica, a decir verdad, son pocos los que se ocupan de este difícil trabajo, pero los resultados superan las esperanzas. Los antiguos escritos son un método para comprender el pasado y al mismo tiempo son un espejo en el cual podemos mirarnos y comprender mejor quiénes somos. ¿Cómo era el antiguo habitante egipcio? Un poco distinto en el campo y en la ciudad. En los dos lugares participaba de una vida social complicada, tenía un contacto permanente con la maquinaria de la administración y el fisco. Todo el tiempo preocupado por el riego, cosechas, impuestos, compras, dinero, conocía los bancos, e incluso el tráfico a cuenta corriente. No obstante, la mayoría de aquella gente no sabía escribir y aprovechaban los servicios de escritores profesionales.
Las personas cultas leían literatura griega y a veces ellas mismas escribían poesía. Desde pequeños empollaban a Homero. A todos les gustaban los espectáculos, el teatro, las carreras de carros, entre otros. No hay que olvidar, que la gente llevaba ante todo una vida diurna y que por las noches la luz fue suministrada por diferentes tipos de lámparas de aceite. Papiro demotico No 1dell»Universita di Lecce Además de las corrientes solicitudes y declaraciones de la renta, se les escribía a las autoridades cuando pasaba algo atípico. No faltaban delitos, la policía y los tribunales tenían mucho trabajo, como lo demuestran numerosos documentos. Por ejemplo, la denuncia de un «arquero árabe», de más de ochenta años de edad ( !y probablemente aún no jubilado¡ ), referente al robo de un puerco perteneciente a su hija y los insultos que sufrió cuando intentó recuperar el animal.

 

También la lectura de la correspondencia privada suministra mucha información interesante. La gente escribía sobre diferentes asuntos, por ejemplo, para invitar a la boda y otras fiestas; para informar sobre asuntos familiares y diferentes sucesos; para hacer negocios; para hacer injurias, e incluso para exigir la devolución de libros prestados, algunos de los cuales, por cierto, nos son desconocidos. Lo que conocemos de la literatura antigua, es un canon de textos escolares que eran los más copiados y que por lo tanto tuvieron la posibilidad de perdurar milenios. Echemos una mirada indiscreta en una de las cartas: un padre le escribe a su hijo que está estudiando (probablemente en Alejandría). La carta se refiere a la ropa y al dinero para el hijo y sus sirvientes (esclavos), contiene también buenos consejos para que el estudiante no se meta en peleas con otros habitantes de la pensión y se dedique sólo a sus estudios, sin preocuparse por lo demás. En el futuro los estudios le garantizarán beneficios. Se trata aquí de los bien acomodados de la elite provincial. La preocupación de los padres por la educación de sus hijos es impresionante.

 

 

 

 


Traducción de:
Natalia Piekarowicz
Representante de Actualidades Arqueológicas en Polonia.PERICIAS CALIGRAFICAS
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